Las decisiones no fallan solo por lo que se decide.
Fallan por cómo se están tomando.
Esto no es teórico.
Es lo que pasa en escenarios reales:
presión, crisis, cambios.
Enfrentando incidentes, contingencias y desastres.
Pero no todo empieza en el mismo lugar.
Y no todo sigue un orden.
A veces no es evidente.
Pero cuando se empieza a ver…
ya no se puede ignorar.
Es que hay un reflejo de cómo estás decidiendo.
Y una forma de mirar lo que pasa desapercibido.
Porque observarte transforma,
Pero entenderte… también.